No se trata de una maquina perfecta, nuestro cerebro percibe un mundo distorsionado, a medio hacer. El salto que existe entre la realidad y su representación es una grieta llena de datos inconclusos, somos un proyecto inacabado.
Cuando termines el artículo:


Bendita grieta!
“Sólo” necesitamos una lámpara de hendidura, cual oftalmólogos!!!
Feliz Semana Santa, Paco Traver.