Suicidios existenciales 5

El suicidio es el problema filosófico por excelencia; una pretensión de solucionar el carácter absurdo de la existencia humana. (Albert Camus)

El suicidio es una conducta compleja, que tiene muchas derivadas, es decir razones para llevarlo a cabo, los más frecuentes son los suicidios en el contexto de patologias mentales pero no es este el único territorio donde anidan las conductas autodestructivas, existen suicidios impulsivos, por venganza (morales) y los suicidios altruistas. Aquí hay un buen post sobre las clases de suicidio más frecuentes, los suicidios con intención hostil y que han sido identificados a través de la observación y la llamada autopsia psicológica, es decir la construcción de una teoría psicológica que añada comprensión a esta conducta generalmente incomprensible sobre todo para los más cercanos.

Pero yo voy a hablar de otro tipo de suicidio, el suicidio existencial, descrito por Albert Camus y que de alguna manera es la conducta relacionada con el hecho de no encontrar sentido a la vida. ¿Pero la vida debería tener algún sentido? ¿Qué queremos decir con esa palabra: sentido?

La creación de sentido.-

La idea de Camus es que la vida es absurda es decir carece de sentido pero al mismo tiempo estamos condenados a encontrárselo.

Existen tres soluciones al absurdo de la vida: pero es condición inicial que el sujeto acepte esta falta de sentido, como algunos de nosotros hicimos en nuestra adolescencia, pues aceptar el sentido prefabricado que nos venía de serie era inadmisible. Ni la musica militar me supo levantar (como dice el poeta) ni las creencias de mi familia me parecían algo más que supersticiones, ni las reglas, reglamentos, leyes y costumbres de mi alrededor me parecían algo más que arbitrarias o injustas, que la amistad es muy poco duradera, que los intereses de cada cual mandan sobre las ideas, que hasta el amor que recibimos es dudoso o limpio, que nuestros méritos están sobrevalorados, que somos invisibles para casi todo el mundo, que solo se valoran los vicios. Por tanto y después de haberme impregnado de todas ellas y no hallar lugar alguno para mi decidí exiliarme, no a la montaña sino que me refugié en la música, así anduve un tiempo hasta que encontré otro sentido en mi profesión: duró muchos años este sentido. Pues el sentido puede crearse ex profeso. Un sentido a la medida de cada cual, después de aceptar el sin sentido claro. Después de una travesía por el desierto como Zaratustra en Nietzsche.

Camus nos da tres soluciones para enfrentar ese sinsentido:

1.- El suicidio.

Para Camus se trata de la pregunta filosófica fundamental. ¿Por qué se suicida la gente? ¿Por qué los profesionales que se dedican a la psiquiatría no han leído a Camus? ¿Qué hacemos los psiquiatras cuando alguien nos dice que quiere suicidarse? Naturalmente el suicidio es la forma de resolver esta incógnita de la vida: su falta de sentido, su absurdidad, algunos lo descubren de una forma abrupta o traumática a través de una ruptura sentimental, la ruina económica o la culpa real o imaginaria por algo que se hizo o no se llevó a cabo. Es decir: nunca habían caído en la cuenta de que era absurda desde mucho antes.

Lo cierto es que el suicidio no resuelve esta absurdidad sino un sometimiento a este mismo principio de absurdidad pues:

¿Si la vida es absurda qué te hace pensar que la muerte le dará sentido? La muerte no tiene ningún sentido del mismo modo que la vida.

De alguna manera se parece siniestramente a la paradoja del mentiroso. No podemos huir de esa mentira sino a través de otra mentira.

2.- La trascendencia a través de Dios.

Dios resume en si mismo tres variedades de la experiencia cognitiva: la ontológica, la epistemológica y la moral, por tanto la idea de Dios es falsa, si bien es muy protectora y muy eficaz a la hora de tranquilizar y de ofrecer explicaciones a todas las contrariedades que podamos suponer y que nos pueden suceder. las contingencias quedan en manos de una Voluntad sobrenatural que nosotros no podemos entender, pase lo que pase la causa última siempre estará en manos del Creador y a nosotros no nos es posible entender sus designios. La explicación es muy clara: «porque Dios así lo quiso». El sentido queda así a salvo de la contradicción. Simplemente no podemos encontrarlo y lo delegamos en El.

3.- La aceptación.-

La aceptación requiere dos tiempos, uno primario en el que el sujeto sufre por no encontrar su lugar en el mundo que se le antoja absurdo. Tiene una experiencia primaria del sin sentido y quizá se retire o quizá mantenga vivas sus esperanzas y que algún que otro éxito o recompensa le acompañe en su devenir proporcionándole una experiencia de plenitud. En un segundo tiempo y después de traer la buena nueva a sus conciudadanos y de fracasar en esa tarea el sujeto acepta la situación. En el mundo hay quien ya ha tenido también esa experiencia, una minoría, una elite de supervivientes aguarda para cerrar filas en torno a esa idea para lo que es necesario hacer lo contrario del Sr K en el Castillo de Kafka.

Se trata de un agrimensor que ha sido contratado para hacer una tarea a un conde que vive en un castillo y que cuando llega a ese pueblo no puede ponerse en contacto con quien le contrató. A través de ciertas cartas le dicen que ya no cuentan con él, pero el Sr K lo que quiere ahora es pertenecer al castillo, ha abandonado su propósito por el que fue contratado y se conforma con pertenecer, con ser una especie de numero más en ese pueblo brumoso y oscuro donde todos parecen temer al susodicho conde.

Dicho de otra forma: no hay que esforzarse por pertenecer a nada, mas allá de los íntimos, porque te reconozcan, por formar parte de algo, hay que abandonar toda idea de trascendencia, de esperar agradecimiento o gratitud por parte de los otros. Hay que vivir en el mundo sin estar en él como dice Junger. El mundo es una trama de reglas consensuadas que son casi siempre falsas, otras arbitrarias.

Y aun así, ¿cómo podemos aceptar una vida alienada, sin sentido y vacía de experiencia humanas?

Aunque Camus pensara que en realidad esta alienación era propia de la clase trabajadora, los trabajadores manuales, la historia ha demostrado que no se trata de un sin sentido que afecte solo a una clase social sino que es transversal, ni tampoco a las amas de casa que son las que se encuentran más cercanas a las tareas de Sísifo, pues el destino de lo limpio es ensuciarse y el destino de lo sucio es volverse a limpiar, siempre del mismo modo, la misma tarea sin fin, un bucle repetitivo y alienante. No es de extrañar que las amas de casa y los diagnósticos de ansiedad-depresión sean tan frecuentes entre ellas, pero Camus vuelve a darnos la receta.

Nada te impide que una tarea repetitiva no pueda convertirse en un goce o en una creación si se logra salir del bucle. Una vez más Camus vuelve sobre la idea de que el sentido se puede construir y si no eres creyente o un suicida, lo mejor es que comiences a transportar el tedio y el vacío a algún lugar de sentido y de placer.

En realidad buscar un sentido externo a la propia vida a la que somos arrojados sin pedirlo es un poco absurdo, puesto que la vida carece —mas allá de sí misma— de sentido. Sin embargo venimos de serie con un enorme apego a la vida que vigila nuestra tendencia tanática —compañero eterno de Eros—. La vida es un conatum, un élan vital al decir de Bergson, una corriente continua que no requiere explicaciones de sí misma, solo atiende a ella misma. No necesita ningún apoyo de sentido.

Una vez aceptes el hecho de que es inútil buscar sentido externo a la propia vida, ya estás en condiciones de buscar ciertas experiencias para rellenar ese espacio-vacío que deja la convicción de nuestra finitud y de que una vez desaparecidos nadie nos recordará más allá de algunos familiares y amigos que pronto nos desdibujaran de su memoria,

La vida es pues absurda pero suicidarse es plegarse ante ese absurdo para hacer de él un absoluto.

Lecturas recomendadas: Demian de Herman Hesse y Sísifo de Albert Camus

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Conversación y debate

5 comentarios

La lectura continúa aquí: objeciones, matices, preguntas y cruces con otros textos.

  1. En lógica, un argumentum ad ignorantiam, también conocido como llamada a la ignorancia, es una falacia informal que consiste en defender una proposición, argumentando que no existe prueba de lo contrario. La absurdidad de la existencia humana entra dentro de esta estrecha e informal falacia, máxime cuando no es comparable lo que sabemos a lo que desconocemos. A poco que uno preste atención experimentamos si o si que a la postre todo conspira y se sincroniza y, no hace falta apoyarnos en la teoría de la sincronicidad, ello siempre ha sido evidente, eso si desconcertante y que nos impele a mirar a otro lado mientras nos hacemos los distraídos. Un comportamiento humano curioso para estudio de los que gustan de la psicología del comportamiento, que es algo así como reducirnos a identificas nuestros condicionamientos, pasiones, creencias y valores y, metafóricamente rezarle a Santa Rita. Ese y no otro puede ser el detonante del suicido o fracaso existencial en el caso que nos ocupa, si nos falla el estrecho margen en el que nos hemos encerrado. Pues no es el punto y final si no mas bien el punto de partida. La verdadera inflexión para salir de la cárcel de la absurdidad de tal estrecho ancho de banda, para terminar despotricando sobre que la vida no tiene sentido; Por que?, por que yo lo valgo. Mejor acepta tu destino y busca el Goce saliendo del bucle. Mejor eso que nada, claro. Pero apuntar que ello no es incompatible con la fascinante búsqueda del sentido de la vida. No es una función lógica Or, si no AND.

    Sabia Profesor que Goze (瞽女?) tb es un término histórico japonés referido a las mujeres con discapacidad visual, muchas de las cuales trabajaban como músicas. Lo que se puede transpolar a una especie de Síndrome del Goze o, discapacidad visual de lo trascendente, permitiendo salir del bucle a través de una actividad que nos permita pasar el tiempo, como terapia ultima.

    Donde se pone la atención se pone la energía, y la misma hay que colocarla mas allá para seguir descubriendo que todo en todo momento conspira y se sincroniza, a la vez que se sale del bucle y la estrechez de embelesarnos con cualquier cosa que pasa a nuestro lado.

    Jope, acaso no es divertido encontrar lo que la verdad esconde?…..

  2. Estuve trabajando con personas con enfermedad mental grave y prolongada y una persona preguntaba precisamente cual era el sentido de la vida,como si fuera el mismo para todos y como si hubiera un plan que debíamos completar,

    y esa fue mi idea hasta quizá los 20…pero me pareció algo esclavo “TENGO QUE completar un plan que no conozco y la vida me enseñará cual es” .Te quedas esperando pues,que la vida,mi vida, me enseñe cual es el sentido de sí misma con lo que te conviertes en espectador pasivo de los acontecimientos esperando las señales de “sentido” para tomar una dirección de acción…

    No,se acabó,yo decido, yo decido que sentido quiero darle a mi vida,soy un agente no una mera paciente,no dependo ni de señales ni de pistas,no quiero; yo tomo las riendas…y a la pregunta del sentido de TU vida,es: el que TÚ le des.
    Esa fue mi respuesta para la persona que preguntaba.

    ¿Hacia dónde quieres ir tú?Si te vieras como otra persona ¿qué recordarías de tí mismo cuando ya no estés aquí?.
    ¿Para qué aparecio la vida?pues a lo mejor no somos más que una confluencia de hechos biológicos consecutivos,pero henos aquí,hagamos algo con el tiempo que se nos ha dado 😊

  3. Nunca he acabado de entender por que el sentido de la vida se ha de situar exclusivamente en el plano horizontal, que además de plano solo observa lo que tiene enfrente conforme enfrenta el horizonte. Imagino que esta vinculado a una cultura de índole materialista donde lo importante son los aspectos vinculados al verbo Hacer. Evidentemente el supuesto libre albedrio acaba siempre sospechosamente derivando en la mayoría social a los mismos formalismos vinculados a la profesión, la vida en pareja, la ideología política y a tener Netflix; mientras una insatisfacción silenciosa basada en que nunca nada es suficiente se codea mano a mano con virgencita que en ultimas me quede como estoy. Una propuesta conservadora, con riesgos controlados y que se parapeta en una especie de mantra donde el individuo se transforma en su propio coach, confundiendo el verbo Ser en relación a lo que se obtiene dios mediante el Hacer, que curiosamente acaba siendo el fin en si mismo, hasta que la muerte y el anonimato nos separe.

    Evidentemente la necesidad de profundidad, el Ser, lo trascendente, lo transpersonal, lo desconocido, la esencia que penetra en el interior de todas las cosas, lo absoluto versus lo relativo, la completud versus lo parcial, acaba arrinconándose en el oscuro inconsciente dispuesto a emerger en cuanto este plano sueño pierda de vista el horizonte, apareciendo como un depresivo sinsentido arremetiendo activamente ahora bajo un pesimismo ilustrado basado en el sentido común, la lógica materialista y un completo seguro de defunción. Es una jugada perdedora a todas luces, pues el paso del tiempo resulta implacable; !A saber, si antes esta religión horizontal no es desenmascarada de sus falsos ídolos que como piezas de domino caen antes de lo previsto. Y ahora Que?. Que hacemos sin castillo de naipes y algo menos inocentes?. Nada tranquilo siempre tendrás una palmadita en la espalda de animo del cuñao de turno y, en el mejor de los casos un estupendo reloj en el día de tu jubilación. Lo que se dice una persona adaptada.

    Ahora bien, es acaso este plano horizontal un desastre?. No, no lo es, siempre y cuando no sea un fin en si mismo, si no un medio que apunte a una elevación en el plano vertical.

    Si yo lo entiendo, todos lo sufrimos, todo lo que no sea Hacer y tenga que ver con Ser , lo que implica vacuidad, observación sin referencias, lo abstracto, profundidad, intuición, subjetividad, sincronicidades, si y, tb señales aunque sea políticamente incorrecto, implica un descansar Estoico en la mayor de las incertidumbres sin recompensa a la vista. Claro esta, que vaya a ser que la respuesta al sentido de la vida se encuentre precisamente en el Ser versus en el ruidoso Hacer; y solo para Centauros, Locos o Héroes del Silencio que tuvieron las agallas de suicidarse existencialmente aun Horizonte que siempre y a todas luces, por si alguien no se había dado cuenta, es por su propia naturaleza inalcanzable, siendo victimas del mayor de los espejismos.

    “Cuando mas se fija el Hombre en sus falsas posesiones y menos sensibilidad tiene a lo esencial, menos satisfactoria es su vida”.

    Carl Jung

    1. El problema como decía Varela es que no hemos sido capaces de encontrar un Fundamento laico. Por eso digo que la vida no necesita significados externos pero quizá si algo de comodidad.

      1. El fundamento Laico tiene sus limites, no emerge como oposición a la religión o a la espiritualidad, si no a toda Teocracia política o al autoritarismo de los dogmas como verdades universales. El laicismo se ocupa de lo que se ocupa, siempre en el plano horizontal, dando total libertad a que cada cual a creer lo que le venga en gana. Lo que viene a ser una significación externa a la vida personal a medida de cada cual.

        La vida es impersonal y no necesita significados es cuanto menos cuestionable. Veamos por ejemplo el cuestionamiento de quienes somos?. De donde venimos?. A donde vamos?, y cual es el sentido de la vida? , son y siempre se establecen en relación al Ser Humano; siendo por tanto el Hombre parte de la vida, es ella la que establece la demanda de respuestas . La paradoja por tanto es que Ser es lo primario en oposición Hacer como elemento secundario y no por ello innecesario, lo mas cercano al significante “Vida”. Ser es igual a Vida, Vida igual a Ser.

        El problema no es que Dios haya muerto como figura que responde al sentido de la vida. No, lo que verdaderamente se ha finiquitado son los cuestionamientos metafísicos que encontraban en Dios la misma comodidad que nuestra sociedad del consumo, pues su simple figura simbólica solo demandaba creer y culto, dando un cierto respiro eso si, algo de lo que carece la sociedad moderna, basada en otras premisas mas inestables por cierto.

        La comodidad es el adversario, por que somos afines seguidores en masa de la comodidad que ofrece el Hacer, pero necesitamos ser convencidos para Ser; lo que se dice encontrar fundamentos eufemísticamente hablando, pues conlleva aparejada una incertidumbre sin premio a la vista. No, no es el precio justo.

        Y claro, la vida grita “Ya se que soy solo una zorra, que mi pasado te devora y entiendo que te desespere y, cambiar me da pereza…..”, con un Beat increible.

        La vida siendo solo una zorra de postal.

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