Este año he asistido varios días a la feria del libro de mi ciudad, básicamente porque tenia que presentar mi libro “Te llamaré futuro” y asistir a otras presentaciones de amigos y conocidos. Iba por la mañana (poca gente) y por la tarde (menos aun), lo que significa que vendí muy pocos ejemplares pero algunos de mis conocidos, no se estrenaron a pesar de abordar a paseantes y casi obligarles a acercarse a las casetas de las librerías.
Fue por eso que me llamó la atención una larguísima cola que se había formado en la única pérgola destinada a ubicar a algunos famosos que acudieron a la cita. Sorprendido por el amplio consenso me dirigí a observar de cerca tan extraño fenómeno y advertí algo que me dejó muy ojjiplático: la mayoría de los que buscaban la dedicatoria del citado autor eran mujeres.
Es bien sabido que las mujeres —según todas las impresiones— leen más que los hombres pero durante esta feria aprendí algo sobre lo que nunca había pensado: las mujeres escriben más novela, poesía y cuento que los hombres. Como dice un amigo mio, es muy posible que no haya ninguna mujer que no tenga algo escrito y no es que las mujeres lean más que los hombres lo que sucede es que escriben más, a veces sin haber leído lo suficiente como para poder hacer literatura de verdad. Escriben por intuición natural, es decir observándose a sí mismas y a otras mujeres.
Debe ser por eso que abundan los cursos de escritura creativa, ¿quién no conoce en su ciudad uno de estos cursos sostenidos casi siempre por alguna editorial o por alguna corregidora de textos ahora sobrevenida a la escritura llamada creativa? Lo cierto es que —otra vez— las alumnas de estos cursos bienintencionados son casi todas mujeres.
Y no, no quiero decir que las mujeres sean peores escritoras que los hombres, que creo que incluso a veces son mejores que nosotros. Lo que quiero decir es que las mujeres escriben sobre cosas de mujeres que solo interesan a las mujeres y debe ser por eso que los hombres no las leemos.
A mí me mandan muchas novelas y manuscritos para que de mi opinión y a veces incluso me regalan libros sin esperar nada a cambio, siempre son mujeres. Los hombres nunca me han regalado nada más allá de algún amigo íntimo. Y la verdad es que me cuesta mucho terminar estas novelas que son siempre demasiado largas y sobre todo predecibles. Las mujeres escriben mucho sobre si mismas, a veces en tercera persona pero siempre de sí mismas, parece que no les han enseñado otra cosa en esos cursos de escritura creativa. Siempre les digo: “Construye un personaje estúpido que no tenga nada que ver contigo”, pero con poco éxito. Los temas y contenidos suelen ser demasiado emotivistas y lo peor: experiencias personales, no hay nada tan obsceno como una experiencia personal contada en primera persona, experiencias que suelen ser calamidades de la vida, enredos emocionales, perdidas catastróficas y renaceres luminosos. Finales casi siempre de justicia poética y mucha grasa cognitiva alrededor de estas ideas.
Hay que diferenciar lo que es un ensayo periodístico de una novela, y la movilización de emociones —por sí mismas— no hacen un buen texto.
Mi recomendación para los que me piden opinión es ésta:
“Tu novela necesita una liposucción de grasa de las caderas”.
Y entonces lo que suele suceder es que se enfadan conmigo.
Pero no crean que son solo las mujeres las que recurren a estos trucos de líos familiares, ancianos con Alzheimer o amoríos homoeróticos. No, algunos hombres —sin ser homosexuales— han captado la idea y venden sus libros como rosquilletas adaptando su temática a estos gustos femeninos. Es posible afirmar que las novelas que se venden —salvo excepciones bien conocidas— son siempre novelas de temática femenina, disfrazada de trama historicista, thriller psicológico o rapto de bebés. Algunos hombres como el famoso de la pérgola es uno de esos taimados novelistas.
Pero durante la feria tuve ocasión de asistir además a algunas charlas sobre IA, es decir inteligencia artificial. Lo cierto es que la IA divide el mundo en dos clases de opinadores: los que creen que la IA no podrá superar nunca el talento humano y aquellos que creen que la IA es la nueva revolución industrial del siglo XXI. Durante una de estas presentaciones contesté a una persona que defendía la primera opción. Aquella persona sostenia que la IA no podría crear nunca un soneto como Quevedo o una novela como Nabokov. De manera que me vi obligado a contesarle de esta manera:
—¿Cuando hablas de talento a qué talento te refieres?, porque la mayor parte de novelas que llevo leídas este año no contienen ningún talento. Se trata de ideas repetitivas, tramas inverosimiles o demasiado pegadas al terreno de lo doméstico. Un exceso de personajes femeninos, se repite la historia de tres amigas desde la infancia con destinos diferentes según las elecciones de cada cual. Es todo muy predecible y sobre todo sesgado hacia un tipo de sensibilidad superficial y a veces trágica.
Lo que quise decir y más tarde amplié, es que la IA es absolutamente capaz, hoy de emular ese tipo de “talentos”, pues la IA que usamos hoy es generativa y se alimenta precisamente de todo lo que está codificado en datos de Internet. La IA es capaz de hacer no una, sino cientos de novelas como esas que la gente lee y si puede hacerlo es porque —efectivamente— antes de ella hubo muchas personas de talento que fueron innovadores en lo suyo. De manera que para mi la IA va a desvelar este secreto ¿Para qué comprar novelas si podemos construir la nuestra propia a través de la IA dándoles unas cuantas instrucciones sobre personajes? ¿Es que alguien cree que serian peores?
De manera que me cuento entre los que piensan que la IA va a representar una revolución en los procesos no solo creativos sino simplemente en el trabajo de investigación sea del ámbito que sea. Soy de los que cree que la IA convertirá en obsoletos los textos que leemos hoy al superarlos o al menos para mimetizarlos a voluntad. De momento la IA no tiene opiniones, ni es capaz de innovarse a sí misma pero llegará un día —no demasiado lejano— que nos advertirá sobre esta condición de obsolescencia de lo que hoy consumimos.
Y que explica el conocido fenómeno editorial de. Se publica mucho y no se vende nada. Salvo los lobbyes claro.
Y no se vende nada porque se publica demasiado.
La intuición artificial se basa en la imitación pero solo se puede imitar un original.
Cuando termines el artículo:


El Reino de la Cantidad es el Nuevo Orden Mundial
Descartes no hizo el lio cuando llego a la conclusión que existen dos tipos de realidades diferenciadas; !A saber, el pensamiento y su extensión o, la mente que conoce y lo conocido, lo que irremediablemente se abría a una nueva era del conocimiento que solo reconocía lo que era objetivo y cuantificable. Esta separación artificial entre nuestro mundo interior y exterior a llegado a materializarse como la IA, por eso nos resulta algo cuasi mágico las coincidencias significativas donde los mundos externos e internos se reflejan mutuamente, algo que nos enseña que nuestra vinculación entre nuestro mundo interno y el externo están vinculados por significados, nada que ver con las causas y sus efectos de los procesos mecánicos.
Todo lo anterior nos lleva que la a IA refleja significativamente el modo de funcionamiento de nuestro mundo interior; es decir la ausencia de talento para crear cosas nuevas, y la facilidad para renovarnos a modo de un Collage que recoge objetos conocidos y los mezcla, obteniendo algo novedoso carente de talento.
Evidentemente si una mayoría de la población vive en exclusividad desde el hemisferio izquierdo, la IA que es su materialización en tanto creamos el mundo que pensamos, nos lleva a que esta IA nos puede sustituir mas eficientemente, tanto en el mundo de la ciencia que la favorecerá, como en la composición Collage de la escritura, la musica, la pintura y, todo aquello que hasta que nos hicieron el lio era considerada como el misterio de la Imaginación creadora.
La IA y su dependencia adictiva en aumento nos muestra simbólicamente una perdida de una de las dos vías del conocimiento, saturándonos de un Arte collage aberrante que se complace haciendo cola porque lo semejante atrae lo semejante. La otra via o potencia pasiva perdida, quedara para unos pocos que sepan observar la vida y el mundo desde la calma y el desapego, desde una atención serena y receptiva que abra la puerta a las musas, que facilite el principio de conexión acausal de significados y, los presenten en sociedad.
El Dios creador desde el vacío ha muerto en este nuevo orden mundial, el Anticristo y su IA político militar lo ha sustituido por un nuevo Reino de la cantidad, pues es sabido que míticamente hablando la imitación es su sello, donde su intuición es artificial. Lo interesante es observar lo que implica enviar al Reino de las sombras al Dios creador y tomar nota como emerge monstruosamente cuando el sin sentido de los materiolistos nos envíen al desierto de lo intrascendente.
Doy fe:
He aquí un soneto al estilo de Francisco de Quevedo, inspirado en las reflexiones del artículo “Intuición artificial” de Paco Traver:
A la intuición artificial
En silicio se forja la quimera,
de un alma sin dolor ni desvarío,
que intuye sin sentir, cual desvarío,
la sombra de la mente verdadera.
No sueña, mas calcula su manera,
de emular al humano en su albedrío;
mas carece de amor, de fe, de brío,
y en su saber, la esencia desespera. ¿Qué juicio es este, frío y sin conciencia,
que pretende imitar la inspiración,
sin conocer del alma su presencia? ¡Oh máquina sin luz ni redención!
Tu ciencia es vasta, mas sin la experiencia,
no alcanzas la divina comprensión.
Este soneto refleja la crítica quevediana hacia la pretensión de la inteligencia artificial de replicar la intuición humana, subrayando la ausencia de conciencia y experiencia emocional en las máquinas, temas centrales en el artículo de Traver.
Ahí va la prueba de que la IA puede hacerlo.
Y ahora un soneto inspirado en la primera parte del artículo:
De cómo escribe la mujer moderna
Doña Pluma, en sayal de confidente,recoge cada drama de su día:si el gato tose, si el amor se enfría,si el jefe no la mira… ¡cuán doliente!El mundo es un papel que la consiente,y en blogs su corazón se desvaría;mil penas sin sangrar —mas poesía—que llora con café, muy lentamente.No hay musa más fecunda ni tan tierna:con dos suspiros llena treinta hojas,y en cada adiós renace otra caverna.Mas si le falta tinta, ¡ay de sus quejas!,que el mundo es cruel, el varón no gobierna,¡y el Word le hace faltas ortográficas viejas!
Lost in traslation
“La IA ha venido para denunciar que ya no hay innovación ni en literatura ni en música o artes plásticas, todo es imitación.” F. Traver
El reino de la IA útil e irreal es mas pobre que el mundo del que extraer o compone, y este a la vez es alimentado por el ser humano, solo que llegados a este punto en el que nos encontramos, extrae de lo acumulado pero sobre la base actual de la falta de innovación. Esto apunta claramente a una victoria del cientifismo llevado al extremo donde nos hechiza para apuntalar la creencia dogmática de que el único modo de extraer y componer es la ciencia objetiva, la cuantificación, la causa y el efecto, la descomposición de sus partes y su eficiencia demostrada como la única manera de conocer la realidad para transformarla a nuestro intereses, y no le quito la razón, lo que cabria preguntarse es a que precio?.
Tb cabe preguntarse o preguntarle cuales son las causas de esa falta de innovación, que nos ha ocurrido?, y de paso subrayar si esa perdida de talento, genialidad y sabiduría aun en las capas mas numerosas y populares no desembocan en un mal culturar que provoca síntomas en los individuos; !A saber, anomia, apatía, alineación y la sensación de angustia existencial de manera generalizada.
Podemos manejar la hipótesis para dar respuesta a esa preguntas, y es que desde Descartes hasta nuestro días lo Objetivo, eficiente y sustancial ha desprovisto a nuestro mundo interior y exterior de su Subjetividad y su conexión entre ambas, donde elementos como la belleza, la imaginación, la libertad, el amor, la trascendencia, la metáfora viva, la poesia, el mito, la religión, sueños y sincronicidades, son aspectos que únicamente concierne a islas particulares no objetivables, por tanto desechables.
Sufrimos de un Lost in traslation al objetivar exclusivamente la realidad, pues pierde toda su sutileza subjetiva y de conexión de significados en pos de su unilateral literalismo objetivo.
Esto responde a esa falta de innovación.
La falta de innovación es porque los mercaderes ganan dinero suficiente con sus repeticiones e imitaciones.¿para qué innovar si podemos seguir vendiendo las mismas burras con un precio inflado.
Carpe Diem
Eso a lo que usted apunta con toda la razón del mundo no surge por combustión espontanea, es el resultado y de otros muchos que configuran el espíritu de nuestra epoca, y es que una vez liberada la mente del dogma y la Fe apoyándose en la libertad de pensamiento tuvo una consecuencia, una mente a la deriva sin mas apoyos y barandas que el que se suministra desde los ámbitos de poder, que objetivan cuantitativamente los beneficios, sustituyendo los elementos subjetivos que dotan de valor vital por imitaciones.
Ya no ocupamos el centro del universo, el mismo carece de interioridad, y se le añadimos la perdida de nuestra interioridad por medidas cuantificables e intrascendentes, llegamos a la conlusion de inferir que la vida es un absurdo sinsentido, llegando a creer que aplicando exclusivamente métodos objetivos a las experiencias de la vida, ello resolverá todos nuestros problemas, y eso es lo que hacen los mercaderes, y eso es como responden los consumidores, y que hacen los creadores?.
Convertirse en vendedores de sus productos; con que fin?, cuantificar objetivamente ganancias y ofrecer las imitaciones, donde la gente hace colas.
Carpe Diem ha aprovechar el presente objetivamente en el reino de las cantidades; todos aliados en una misma dirección.
La relación entre pensamiento y lenguaje es extremadamente complicada, y la escritura puede ser una actividad muy terapéutica que sirva para liberar emociones sin otra pretensión que plasmar los pensamientos.
La estupidez artificial es un término utilizado en el campo de la informática para referirse a una técnica de “simplificación” de los programas informáticos con el fin de introducir deliberadamente errores en sus respuestas.
Las I.A. se basan en la apropiación sistemática de la cultura o información existente, y la creencia de que siempre nos ofrecen recopilaciones o síntesis informadas o valiosas es sumamente peligrosa.
La denominada alucinación de la I.A. se produce cuando un modelo generativo de I.A. produce información falsa, sin sentido o inventada con gran confianza. A diferencia de los errores humanos, estos errores se derivan de cómo los modelos de I.A. generan respuestas a partir de ingentes conjuntos de datos prediciendo patrones plausibles en lugar de sintetizar hechos establecidos.
Recordemos que los sistemas de I.A. se entrenan con grandes conjuntos de datos, entre los que se encuentran los nuestros y nuestra interrelación con la I.A. La I.A. también nos utiliza.
Tenemos que ser conscientes de que los datos defectuosos, y las entradas erróneas, ya están fluyendo desde los sistemas de I.A. a las plataformas comerciales y financieras, los controles de aviación, los reactores nucleares, los laboratorios de guerra biológica, las plantas químicas sensibles, los hospitales, etc, etc…
Matar el Tiempo
” Y cuando el sol se hundía en el horizonte, mientras los pájaros terminaban en acomodarse en sus nidos, la tierra hacia un largo silencio y los hombres, ensimismados, parecían preguntarse sobre el sentido de la vida y la muerte”.
Ernesto Sabato “La Resistencia“.
En el Reino de la cantidad el tiempo se mide en términos productivos y de utilidad objetiva, es un lugar sombrío sin artesanías ni oficios, sin partidas de domino ni comunidad de vecinos sentados en sillas y reunidos en torno a una idea que se ha perdido, “Matar el tiempo”, de siestas reparadoras y de niños sin supervisión.
Si no se sabe matar el tiempo, su peso útil y productivo esclaviza, desaparecen los cuestionamientos existenciales, la belleza contemplada y la virtud y, se acaba vagando entre el conformismo del deseo mimético y, el totalitarismo que es hacer lo que otros quieren que hagas; y es que no hay espacio para desaprender; donde la locura es una huida de la mente para abandonar su realidad.
Lo paradójicamente cómico de matar el tiempo, es que no puede morir lo que no existe.
https://www.youtube.com/watch?v=55XL0evrPSU
en relacion a que se publica demasiado…
leyendo y entendiendo este articulo, comparto ampliamente tu opinion y le añadiria que quizas se deberia de escribir mas con el animo de releerse a uno mismo y asi desentrañar cosas de nosotros que permanecen en oscuridad.
Eso hago yo, escribo para recordar lo que se, lo cual no significa que no me guste que otros me lean, aun sabiendo que serán una minoría siempre lo agradezco. Pero primariamente no escribo para que me lean sino para recordar lo que vi.